Superar la dependencia emocional no es fácil, pero con el tratamiento adecuado puedes lograrlo. Cuando eres dependiente el primer paso es aceptar que tu manera de relacionarte te produce malestar y te dificulta ser feliz.

Dar el primer paso no siempre es sencillo, a veces hablar con otras personas nos ayuda a descubrir lo que realmente nos ocurre. Otras veces podemos ayudar a los demás con nuestra experiencia. La terapia de grupo es un entorno seguro en el podemos apoyarnos en otros para atrevernos a ser felices, a dar un paso adelante.

OBJETIVOS DEL GRUPO

Aumentar tu autoestima

Aprendiendo a valorarte y a no depender excesivamente de la aprobación de los demás.

Saber detectar

Y actuar en consecuencia con personalidades narcisistas y psicopáticas

Mantener una relación

Mantener una relación de pareja sana y equilibrada.

Cambiar las creencias erróneas

Sobre sí mimo/a, sobre el amor y las relaciones afectivas, de manera que adoptes una actitud menos demandante.

Aprender a disfrutar de la soledad

Aprovechando esos momentos para mimarte y crecer.

  • Viernes  de 18 a 21Hs
  • Precio: 90 Euros
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Dependencia emocional: Tratamiento

El objetivo del tratamiento  es ayudarte a superar la dependencia emocional, que aprendas a valorarte más y que tu bienestar y felicidad no dependa tanto de otra persona. Además, de esta forma podemos cambiar con mayor facilidad algunas de las creencias que alimentan este problema y eliminamos las emociones negativas vinculadas al mismo.

Ahora no sólo hacemos sesiones individuales sino que también ofrecemos terapia grupal, un recurso muy eficaz para superar la dependencia emocional, ya que te permitirá abrirte a otras personas saber que no eres la-el único que pasa por esta problemática compartir tus experiencias, situaciones parecidas, sin sentirte juzgado/a. Grupos reducidos: 5-7 personas. Duración 3h  en un ambiente íntimo y distendido

¿Quieres saber más sobre el tema?

¿Qué es la dependencia emocional?
Características más comunes
Las consecuencias de la dependencia emocional
¿Cómo son las parejas de los dependientes emocionales?
¿Qué es la dependencia emocional?
La dependencia emocional es un patrón disfuncional, que no funciona, de relaciones en las que la persona que la padece adopta un rol de inferior e idealiza al otro, ya sea pareja, progenitor o amistad o incluso un superior, dando prioridad a su bienestar por encima del propio.

Las personas con un nivel elevado de  dependencia emocional se caracterizan por dejar en manos de los demás las claves de su felicidad, tendiendo a estar siempre buscando su aprobación, y sus sentimientos dependiendo de la respuesta que le dan los demás.

La dependencia afectiva es una adicción hacia otra persona, una necesidad desmesurada del otro, que conlleva a renunciar a la libertad personal. Como resultado, el dependiente emocional prioriza a los demás y su bienestar por encima de todo, incluyendo a sí mismo. Los dependientes emocionales se van centrando en los demás, incluida la pareja, de tal forma que va abandonando paulatinamente sus aficiones y actividades diarias para poder pasar cada vez más tiempo con el otro, hasta que llega a convertirse prácticamente en su sombra.

La persona que sufre una dependencia emocional busca la seguridad que le falta en los demás y es muy  probable que llegue a ejercer un control excesivo sobre los demás, no gustandole la idea de realizar actividades sin ser acompañado/a, reclamando así toda la atención de los demás y necesitando escapar de ese sentimiento a través de la presencia de sus allegados.

La dependencia tiene como base una serie de carencias que digamos “llevamos de serie” y que se pueden trabajar y superar con la terapia adecuada. Este patrón de necesidades incluye creencias acerca de la visión de uno mismo y de la relación con otros, tales como creencias sobre-valoradas frente a la amistad, la intimidad y la interdependencia.

Características más comunes

  • Comportamientos sumisos. El dependiente emocional idealiza al otro, por lo que asume una relación de subordinación. Como tiene miedo de ser rechazado y/o abandonado adopta un comportamiento sumiso,  incluso aceptando ser humillado y abusado/a. El dependiente puede llegar a aguantar casi todo, con tal de que la relación no se rompa porque sin ella, perdería el sentido de la vida.
  • Baja autoestima. La persona con dependencia afectiva generalmente tiene problemas de autoestima. Esta persona no se siente satisfecho consigo mismo/a, no confía en sus capacidades y criterios dejando el criterio de los demás como el único válido.
  • Necesidad de agradar. Las personas dependientes suelen buscar continuamente la validación externa, necesitan gustar, por lo que intentan satisfacer en todo a los demás. Cuando no obtienen esa aprobación, se sienten mal y lo interpretan como un rechazo. Generalmente se trata de personas que se desviven por ayudar, por que las cosas estén bien hechas, por que los demás se sientan bienestar, a pesar de que se vean obligadas a pasar por encima de sus intereses y necesidades.
  • Miedo a la soledad. Las personas que sufren una dependencia emocional no soportan la soledad, en parte porque esta activa recuerdos dolorosos vinculados al abandono. Por eso, a menudo se ven inmersos en una serie de relaciones de pareja fallidas, que no son más que un intento desesperado de escapar de la soledad a través de la compañía.

Las consecuencias de la dependencia emocional

La dependencia afectiva es un problema que se debe solucionar cuanto antes, ya que la situación suele empeorar dejando entrar en su vida personas cada vez más abusivas y pudiendo llegar a dar pie a otros problemas psicológicos. Algunas de las consecuencias más comunes de la dependencia emocional son:

  • Rupturas. La persona que sufre una dependencia emocional en el contexto pareja  suele tener un funcionamiento cíclico de continuas rupturas y reconciliaciones. El ceder por miedo a la pérdida o al abandono, se convierte en una falsa necesidad del otro que termina convirtiendo la relación en una relación basada en el miedo por lo que terminará actuando de forma sumisa.
  • Insatisfacción y frustración. El tipo de relaciones que eligen los dependientes emocionales siempre van en la línea del patrón sumisión-dominación por lo que no es de extrañar que sus relaciones sean insatisfactorias en todos los planos. A demás, la tendencia a asumir la culpa de los dependientes emocionales fomenta las relaciones insanas y con personalidades inmaduras y abusadoras.
  • Miedo a la Soledad: No ya por el hecho de no estar acompañados/as, sino por lo que representa para ellos: NO SER QUERIDOS. Cuando el temor por no tener una relación de pareja o por sentir que no es amado supera el anhelo propio de sociabilidad de todo ser humano y se vuelve una conducta “obsesiva”. Se trata de un problema grave.
  • Otros problemas psicológicos. Es común los cuadros depresivos y/o ansiosos que pueden llegar a niveles elevados influyendo en la rutina de la vida cotidiana así como los comportamientos obsesivos, que se convierten en una vía para liberar la tensión.

¿Cómo son las parejas de los dependientes emocionales?

Narcisistas y Psicópatas.  La relación con este perfil eleva el nivel de dependencia emocional de la persona que permanece a su lado haciendo imprescindible conocer el perfil para no repetir:

  • Manifiestan una exageración patológica de la autoestima y tienen una imagen propia distorsionada, se autoidealizan.
  • Son egoístas y egocéntricos.
  • Minusvaloran su entorno y sólo desea admiración de éste.
  • Devalúan y desprecian a los demás.
  • Frecuentemente relatan su pasado culpando a los demás de sus fracasos (ex-novias, familia, compañeros de trabajo, amigos)
  • Tienden a un trato abusivo con los demás, en mayor medida con la pareja.
  • Siempre sacan provecho de sus relaciones
  • No asumen la responsabilidad de sus acciones…

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