Intimidación sutil

Los narcisistas frecuentemente intimidan a sus víctimas con amenazas sutiles y no hemos de olvidar que la víctima más afectada es la pareja. Estas amenazas suelen ser  indirectas o implícitas, en muchas ocasiones se trata tan solo de gestos,  que ni  siquiera necesitan una palabra reprobatoria; en otras, ya estaba todo dicho.

 

 

 

Provocar culpa y vergüenza en el otro, dos de las armas favoritas del narcisista y que emplea con gran efectividad.

 

 

 

 

Cuando se llega al punto de manipulación en que se puede utilizar esta técnica, la víctima ya está atrapada en su tela de araña, inmóvil ante sus ataques, esperando que aguantar por amor consiga abrir los ojos a su agresor y vuelva a ser la persona que conoció en la primera etapa de relación, durante la seducción inicial que hemos descrito como de encantamiento. La víctima espera inútilmente. Como ya podéis imaginar, la persona de la que se enamoró no existe. Jamás existió. Fue un personaje de ficción creado por el manipulador para lograr sus objetivos depredadores.

Ambas son tácticas especiales de intimidación que van provocando un desgaste progresivo de la pareja. Como resultado de la manipulación acabará dudando de sí misma, de su comportamiento, de las decisiones que toma, de las personas de apoyo que la rodean y que la han rodeado siempre, de las habilidades que con anterioridad le servían y ahora parecen inútiles.

Dudará de todo lo que la hacía una persona válida.

Las estrategias de manipulación sirven para ir destruyendo a la víctima y convertirla en total dependiente del narcisista.  Ella/Él son sólo un medio para aumentar su autoestima y sentir poder ante el resto de su entorno. Así, cada día pueden “salir de casa” con el ego hinchado gracias a la sensación de dominancia y la sumisión del otro, que les hace sentirse brillantes y les estimula a salir a buscar su próxima víctima.

Con demasiada frecuencia el  hogar de la víctima, que en circunstancias normales sería un entorno dedicado al afecto, la confianza, el amor, la tranquilidad y el descanso, se convierte en un campo de batalla con el agresor y con uno mismo.  Las consecuencias serán un estado de estrés que a medio o a largo plazo adquirirá una sintomatología ansioso-depresiva, y que, con demasiada frecuencia, puede derivar en trastornos psicológicos de mayor gravedad.

La víctima experimenta una sintomatología ansiosa que es la consecuencia al estado de exposición constante a factores generadores de estrés como:

  •  El sentimiento de culpa y de vergüenza fruto de reproches, intimidaciones y otras estrategias de manipulación descritas.
  • La certeza de saber que, haga lo que haga, la persona amada le hará sentir mal.
  • La incertidumbre de no saber por dónde saldrá ese día, hasta qué punto le hará daño, cual será su diana para poder herir.

Todo este revuelto de sentimientos dolorosos, temores, incertidumbres y angustias generan un estado de ansiedad anticipatoria que termina por convertirse en generalizado. En primer lugar afectará al humor, pero con el tiempo no sólo perturbará el estado emocional sino que irá haciendo mella en todo el organismo. Los primeros patrones afectados son los de la alimentación y el sueño, después se altera el nivel de cortisol y a partir de ahí, se va deteriorando el sistema inmunológico de la víctima, lo que aún la hará más débil para poder ser manejada y destruida.

Estas estrategias no sólo son poderosas per se, sino que en el caso de los narcisistas psicópatas, ya de antemano, tienen la intención de destruir a la víctima y le aportan la seguridad de que sus acciones no dejarán rastro. Esta manipulación planificada y consciente es la antesala del maltrato físico, pues la víctima se queda sin puntos de apoyo, sin creer en sí misma, convencida de no merecer la atención de nadie, sin poder explicar lo que está viviendo y sin poder demostrarlo. En esta situación se encuentra indefensa, sin nada por lo que luchar, con la autoestima anulada. El único reto que se plantea es cuidar de alguien que no sabe amar, que con frecuencia le expresará “ ni para eso vales”.

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4 Respuestas

  1. […] táctica de manipulación que se engloba dentro de la intimidación. Se usa para hacer que el otro se sienta inadecuado insuficiente e indigno, es decir, no merecedor […]

  2. […] ya comentamos cuando hablamos de la Intimidación Encubierta una de las formas de ejercerla es creando de […]

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